Notas de prensa
Los inmigrantes que llegan a los países ricos "sufren más, desde el punto de vista sanitario, cuando llegan que en los países de donde salían"
"Sea clandestino o legal el inmigrante es una persona, con sus propias necesidades y sus propios derechos"
Manuel Carballo apuntó la urgencia de que la comunidad internacional intervenga "de forma mucho más aguda y concentrada par evitar esos desastres"
Considera que "Naciones Unidas, como institución de gobiernos, en este momento posiblemente no tenga el poder ni la capacidad de intervenir como se debería y cuando se debería intervenir"
El director ejecutivo del Centro Internacional para las Migraciones y la Salud, Manuel Carballo, aseguró hoy, durante la celebración del Campus de Excelencia 05 en el Hotel Rio Calma de Fuerteventura, que "los inmigrantes que están entrando ahora en España, Suiza y España, sufren más desde el punto de vista sanitario, cuando llegan a nuestros países, que son ricos y desarrollados, que en los países de donde salían".
Carballo explicó que esto se debe principalmente a que los inmigrantes siempre dejan atrás, en sus países de origen, a sus familias, "que sufren desde el punto de vista económico, pero también desde el punto de vista psicológico, ya que se han quedado solas y no tienen el apoyo y el cuidado que tenían antes".
"Es una relación muy compleja, ya que el inmigrante sufre desde que sale de su país", recordó Manuel Carballo.
Además, "los pueblos que reciben inmigrantes experimentan una imposición de nuevas demandas, nuevas necesidades, y en muchos casos incluso nuevas enfermedades que no conocen". En definitiva, se trata de muchos factores "que podrían empeorar la situación sanitaria internacional y nacional".
En este sentido, la pregunta que, según Carballo, debería plantearse es cómo tratar al inmigrante que, "sea clandestino o legal es una persona, con sus propias necesidades y sus propios derechos". "Todo depende de cómo se trata a esa persona: si de forma humanista o si se le mete en la cárcel, se le quitan sus derechos y se le trata de forma tal que tanto su condición física como psicológica empeora", dijo Carballo. "En ese caso no se estaría haciendo lo que se debería hacer", aseguró el responsable del Centro Internacional para las Migraciones y la Salud, quien reconoció que "es una situación muy complicada".
El Centro que dirige Manuel Carballo se preocupa principalmente de la investigación, la formación y la política relacionadas con las migraciones, "con la idea de facilitar una mejora en el desarrollo sanitario para los inmigrantes, las familias que se quedan atrás y las comunidades en la que entran los inmigrantes".
HACER "MUCHO MÁS"
En su ponencia, celebrada dentro del 'Foro de Cooperación Internacional ante Catástrofes Humanitarias' que se desarrolla en la isla de Fuerteventura en el marco de la primera edición del Campus de Excelencia, Carballo explicó a los alumnos que los desastres naturales y los desastres causados por el hombre (guerras y conflictos) tienen muchas características en común: "los dos producen una mortalidad muy alta, los dos producen pobreza, los dos producen heridas físicas y psicológicas y los dos desplazan miles y miles de personas cada uno".
En ese sentido, apuntó la urgencia de que la comunidad internacional intervenga "de forma mucho más aguda y concentrada par evitar esos desastres", ya que "tanto los desastres naturales, como los hechos por el hombre son predecibles". "Se debería hacer mucho más para evitarlos o por lo menos para mitigar el impacto que tienen sobre las comunidades que experimentan esos desastres".
Carballo aprovechó así el marco del Campus de Excelencia, para hacer una llamada a "una cierta movilización de intervención", ya que "Naciones Unidas, como institución de gobiernos, en este momento posiblemente no tenga el poder ni la capacidad de intervenir como se debería y cuando se debería intervenir". Actualmente, "se interviene ya cuando el desastre ha ocurrido, pero no antes, por lo que si pudiéramos intervenir antes que ocurra una guerra, podríamos hacer mucho por salvar todas las vidas, las economías y las estructuras sociales que se destruyen", concluyó.
Puerto del Rosario, 16 de junio de 2005
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